Liderazgo espiritual
Podemos estar de acuerdo o no con la doctrina católica
pero lo cierto es que las diferentes fundaciones de órdenes religiosas han
mostrado un liderazgo a lo largo de la historia por ejemplo la de Francisco de asís,
madre teresa de Calcuta, san Ignacio de Loyola,
santa Laura Montoya Upegui; la congregación de esta última se encuentra en 21 países
dando a conocer el evangelio a los indígenas y excluidos. Y muchos otros en el
mundo católico.
El liderazgo espiritual
es aquel que se ejerce en las organizaciones religiosas, donde los miembros de
la comunidad tienen la exigencia de obedecer y que excluye de tener su propia opinión
de temas fundamentales. Figuras como el papa u otro representante de las otras
religiones demuestran su liderazgo cuando son capaces de influir en la
comunidad católica o fuera de ella.
Muchos quieren ser líderes, pero pocos están dispuestos a esforzarse en
cumplir su labor con madurez. El siervo llamado a ministrar a otros debe ser
capaz de desempeñar todas las tareas en obediencia a principios bíblicos, desde
una perspectiva católica y en la realidad del poder espiritual.
Características:
1. Amor
incondicional. No hay nada que un individuo haya hecho o llegue a hacer que pueda
causar que un líder espiritual deje de amarlo. Tal vez no esté de acuerdo con
sus acciones, pero lo amará como persona y hará todo lo posible para su
edificación
2. Disponibilidad. El líder espiritual pone como sacrificio su tiempo, energía,
puntos de vista y posesiones a disposición del grupo (Hch. 2:43-47).
3. Vulnerabilidad y
confiabilidad. La madurez requiere que el líder espiritual sea una persona abierta,
que pueda compartir sus sentimientos y luchas, sus gozos y tristezas de una
manera honesta con otra gente, en especial el grupo más próximo a él, y que no
encierre todo en sí mismo (Ef. 4:25; Stg. 5:16; 1 Jn. 1:5-7). Asimismo, debe
responsabilizarse de hablar la verdad en amor (Ef. 4:15).
4. Apertura. El líder espiritual está
dispuesto a escuchar a otros, a realizar un examen de las costumbres y
tradiciones, a recibir y evaluar nuevas ideas, y poner en práctica aquellas que
sean más convenientes; además, es sensible a lo que sucede a su alrededor y
sabe analizar las características de su entorno.
5. Responsabilidad. El líder espiritual asume
seriamente su rol en el crecimiento de
otros. Se hace responsable ante Dios, la iglesia y, especialmente, ante los
demás miembros de su comunidad de cumplir fielmente la tarea que le ha sido
encomendada.
6. Autoridad
espiritual. Un líder espiritual se somete voluntariamente a la autoridad
congregacional legítima. Si bien reconoce las falencias, él confía en que Dios
hace su voluntad en la congregación, de tal manera que en el cuerpo reinen la
unidad, la armonía y la estabilidad (Ef. 4:11-16).
Por ultimo podemos decir que el líder espiritual es una persona
incorruptible y honesta, que cumple sus promesas.
De acuerdo a lo que se mencionó anteriormente tenemos las siguientes
conclusiones del líder espiritual.