miércoles, 17 de febrero de 2016

Liderazgo espiritual

Podemos estar de acuerdo o no con la doctrina católica pero lo cierto es que las diferentes fundaciones de órdenes religiosas han mostrado un liderazgo a lo largo de la historia por ejemplo la de Francisco de asís, madre teresa de Calcuta, san  Ignacio de Loyola, santa Laura Montoya Upegui; la congregación de esta última se encuentra en 21 países dando a conocer el evangelio a los indígenas y excluidos. Y muchos otros en el mundo católico.
El liderazgo espiritual es aquel que se ejerce en las organizaciones religiosas, donde los miembros de la comunidad tienen la exigencia de obedecer y que excluye de tener su propia opinión de temas fundamentales. Figuras como el papa u otro representante de las otras religiones demuestran su liderazgo cuando son capaces de influir en la comunidad católica o fuera de ella.
Muchos quieren ser líderes, pero pocos están dispuestos a esforzarse en cumplir su labor con madurez. El siervo llamado a ministrar a otros debe ser capaz de desempeñar todas las tareas en obediencia a principios bíblicos, desde una perspectiva católica y en la realidad del poder espiritual.





Características:
1. Amor incondicional. No hay nada que un individuo haya hecho o llegue a hacer que pueda causar que un líder espiritual deje de amarlo. Tal vez no esté de acuerdo con sus acciones, pero lo amará como persona y hará todo lo posible para su edificación
2. Disponibilidad. El líder espiritual  pone como sacrificio su tiempo, energía, puntos de vista y posesiones a disposición del grupo (Hch. 2:43-47).
3. Vulnerabilidad y confiabilidad. La madurez requiere que el líder espiritual sea una persona abierta, que pueda compartir sus sentimientos y luchas, sus gozos y tristezas de una manera honesta con otra gente, en especial el grupo más próximo a él, y que no encierre todo en sí mismo (Ef. 4:25; Stg. 5:16; 1 Jn. 1:5-7). Asimismo, debe responsabilizarse de hablar la verdad en amor (Ef. 4:15).
4. Apertura. El líder espiritual está dispuesto a escuchar a otros, a realizar un examen de las costumbres y tradiciones, a recibir y evaluar nuevas ideas, y poner en práctica aquellas que sean más convenientes; además, es sensible a lo que sucede a su alrededor y sabe analizar las características de su entorno.
5. Responsabilidad. El líder espiritual asume  seriamente su rol en el crecimiento de otros. Se hace responsable ante Dios, la iglesia y, especialmente, ante los demás miembros de su comunidad de cumplir fielmente la tarea que le ha sido encomendada.
6. Autoridad espiritual. Un líder espiritual se somete voluntariamente a la autoridad congregacional legítima. Si bien reconoce las falencias, él confía en que Dios hace su voluntad en la congregación, de tal manera que en el cuerpo reinen la unidad, la armonía y la estabilidad (Ef. 4:11-16).
Por ultimo podemos decir que el líder espiritual es una persona incorruptible y honesta, que cumple sus promesas.
De acuerdo a lo que se mencionó anteriormente tenemos las siguientes conclusiones del líder espiritual.
*         El liderazgo espiritual está inseparablemente ligado a dones espirituales identificables y a un claro llamado de Dios a ocupar posiciones distintivas.
*         El liderazgo espiritual consiste en una actitud de servicio acuñada según el modelo de Jesucristo mismo.
*         El liderazgo espiritual pone especial énfasis en que la gente se involucre activamente en la toma de decisiones, y se opone a la tiranía y a las técnicas autoritarias.
*         El liderazgo espiritual siempre incluye la responsabilidad de enseñar y nutrir a aquellos a quienes se está guiando.
*         El liderazgo espiritual requiere una actitud de humildad y mansedumbre, sin confundir esta última con indecisión.






 

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